“Cabezón” o “Revientabrazos”, eran los dos nombres con los que los canteros de Macael se referían a ésta máquina.
Se trata de un martillo perforador portátil con motor de combustión interna (gasolina, 2 tiempos), que fue introducido en Macael en la postguerra para hacer barrenos en las canteras, sustituyendo a los taladros manuales.
Incorpora un motor Villiers fabricado en Wolverhampton, Inglaterra, entre 1930-1945. Período de máxima exportación de motores Villiers para aplicaciones industriales que impulsaron las perforadoras de roca muy utilizadas para trabajos de cantería.
Las llaves son específicas para realizar su mantenimiento, ya que utiliza tornillería British Standard Whitworth (BSW), con un paso de rosca hexagonal de tipo Whitworth, no métrico. Sin ellas no se podía desmontar el cilindro, ajustar la bujía o apretar la barrena.
Es una pieza de notable valor patrimonial industrial, ya que documenta tanto la tecnología de extracción del mármol de la época como las redes comerciales de importación de maquinaria británica en Almería.
Se haya expuesta en el Museo del Mármol de Macael, y forma parte de la Colección de herramientas y objetos vinculados a la Cantería del Mármol de Macael declarada Bien de Interés Cultural.
